SOCIALIZA TUS
AVENTURAS
proyecto
formativo
VERANO 

Jóvenes líderes es un proyecto que nació a finales del 2014, con la ilusión de llegar al pequeño público de hoy que nos va a hacer grande el mañana. Nuestro Proyecto tiene la finalidad de capacitar, impulsar, acelerar y dinamizar entidades que buscan estar en la vanguardia de la formación y educación de los jóvenes en el tiempo libre.

El liderazgo es el resultado de un proceso de aprendizaje, proceso que debe respetar los ritmos de cada uno y adaptarse a una multiplicidad de personalidades. El proyecto JL, por tanto, es un proyecto gradual, con tres grandes líneas de trabajo que se trabajan a través de cinco módulos adaptados al proceso madurativo en el que se encuentra el adolescente. Cuenta con unos objetivos precisos y una evaluación personal al final de cada módulo.
Las tres grandes líneas de trabajo son:

Así mismo, cada actividad cuenta con un lema, que da pistas en el punto que de refuerzo:

Aprender a escuchar

El escuchar con atención opiniones de otras personas facilita la apertura de uno mismo hacia el otro y supone (requiere) cierto autodominio, pues es necesario dejar a un lado los intereses particulares y centrarse en la información que se nos está comunicando. Es una manera de demostrar con hechos, el conocido mensaje de Robin Sharma “valoro lo que tienes que decirme y soy lo bastante humilde para escuchar tus palabras”

Esta idea, sencilla de entender, muchas veces no es fácil o cuesta esfuerzo llevarla a la práctica, de hecho es uno de los factores que ha ido determinando, con el tiempo, la configuración de nuestra sociedad actual. Tenemos tantos imputs externos y medios a nuestro alcance para ir escogiendo en cada momento aquello que nos interesa, que nos es fácil dar por supuesto que los demás también lo pueden y deben conseguir solos.

El saber escuchar es una herramienta personal que posibilita romper con el individualismo imperante de nuestra sociedad actual.

Aprender a comunicar

Saber expresar las vivencias interiores permite contrastar y objetivizar las distintas emociones y valorarlas en su justa medida. El mundo afectivo de los adolescentes es tan rico y fuerte como difícil de comprender para ellos. El poder verbalizar sus estados de ánimo cambiantes, favorece su propio autoconocimiento y permite el poder trabajar su autoestima.

El protagonismo que han adquirido los sentimientos a la hora de guiar la conducta es una pieza clave para comprender el mundo de hoy. Saber expresar los propios sentimientos y controlar las emociones, posibilita el surgimiento de líderes y el desarrollo de una personalidad sana y equilibrada.

Aprender a actuar con acierto

Toda actuación ponderada, tiene una repercusión personal y social positiva. En el proyecto de “Jóvenes lideres” va encaminado a conseguir que nuestros adolescentes quieran ser agentes de cambio social positivos, se trabaja con ellos su implicación personal en los distintos proyectos y su compromiso.

La empatía y la flexibilidad psicológica permiten conseguir el liderazgo positivo que pretendemos potenciar en ellos en los ámbitos en los que cada uno personalmente destaca.